sábado, 4 de abril de 2015

FANTASMAS ILUMINADOS



 El misterioso Voorwerp de Hanny ("Objeto de Hanny" en holandés) es una formación realmente enorme, del tamaño de la Vía Láctea, que brilla intensamente por la luz verdosa producida por átomos de oxígeno ionizado. Se supone que es una cola de marea de material dejado por una antigua fusión de galaxias, iluminada e ionizada por la explosión de un cuásar que hay en el centro de la lejana galaxia espiral IC 2497. El emocionante descubrimiento en 2007 a ​​cargo del maestro de escuela holandés Hanny van Arkel mientras participaba en línea en el proyecto Galaxy Zoo ha inspirado la investigación y el descubrimiento de otros ocho objetos cósmicos verdes fantasmales. Fotografiados por el Telescopio Espacial Hubble y mostrados en estos paneles , los ocho objetos aparecen cerca de galaxias con núcleos energéticos. Estos objetos, muy alejados de las galaxias a las que se asocian , son seguramente ecos de la actividad del cuásar: se iluminan con la luz procedente del estallido del cuásar del núcleo y se desvanecen decenas de miles de años después. Por supuesto, la inminente fusión de nuestra Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda también podría dar lugar al nacimiento de un cuásar que iluminaría nuestra versión futura de Voorwerp de Hanny .Texto Apod

El apod de la fecha sí ha sido bueno y revelador, estuvieron inspirados los que llevaron a la búsqueda del Hubble.

El alcance de de este descubrimiento tiene aspectos de un alcance todavía inmensurable, por cuanto pone de manifiesto cuanta cantidad de gases se encuentran entre las galaxias, que extiendo a otros cuerpos y hasta galaxias sin actividad compuesta por los finales de las estrellas como los planetas y asteroides y polvo, invisibles  por cuanto no emiten luz y no cuenta con una fuente cercana que los excite.

Polvo de estrellas y galaxias muertas satélites, planetas, asteroides, cuerpos "iceberg" y valla a saber cuantos todavía a conocer pueblan ese medio oscuro como fantasmas corpóreos.

Todos estos restos constituyen obstáculos para la luz que impiden superar al momento los extremos conocidos que dan lugar a la especulación que en lo visible se encuentra el límite del Universo.

Tengo dicho que llegará el día que estos gases en medio de galaxias podrán servir como lente que permitirán acceder con la observación  a regiones todavía invisibles del cosmos, porque si algo vemos en la actualidad es que el universo colabora con su conocimiento.

Como cuando la sonda Galileo, en ruta para estudiar Júpiter capturó en su cercanía el impacto del cometa Shoemaker Levy 9, despedazado en nueve fragmentos evento ciertamente imprevisible en oportunidad de su lanzamiento salvo en la mente de un iluminado.



Las imágenes de arriba son de la banda cercana al infrarrojo y muestran el tremendo efecto que produjeron en Júpiter los múltiples fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9, al que llamaron "collar de perlas" porque envolvió el planeta de este modo.

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